Menos vacaciones en el Congreso

Por segunda vez consecutiva, presentamos el proyecto de ley con el que buscamos reducir las vacaciones legislativas. Planteamos que se retomen labores el 16 de febrero y no el 16 de marzo, como está actualmente.

Si ampliáramos los periodos, podríamos dedicar más tiempo al control político sobre la Rama Ejecutiva. Además, encontramos que hay una discrepancia de tiempo entre periodos. De acuerdo con el Informe Legislativo Consolidado de la Legislatura 2019-2020, en el primer periodo comprendido desde el 20 de julio al 16 de diciembre, es decir, casi 5 meses, se realizaron 43 plenarias en las cuales se aprobaron 87 proyectos. Cifras que difieren del segundo periodo, comprendido desde el 16 de marzo al 20 de junio, de casi 3 meses, en el cual solo se realizaron 18 plenarias y se aprobaron únicamente 34 proyectos.

La falta de tiempo, genera que gran parte de las iniciativas legislativas presentadas sean archivadas en su trámite. Solo por citar un ejemplo en el Periodo Legislativo 2018-2019 el 57,14% de los proyectos fueron archivados por esta razón.

Si revisamos cómo sesionan los congresos en otros países de suramérica, nos encontramos con que en Brasil inician sus labores legislativas el 15 de febrero, … Ecuador hace lo propio desde el 5 de enero y solo cuenta con 2 meses de receso, no 4 como en Colombia.

Es momento de recuperar la credibilidad de nuestra institución.